BIOGRAFÍA

Me llamo Jesús Blanco Pilo, nací un 24 de Diciembre de 1985, en Badajoz, donde he pasado largos periodos de vacaciones en familia, especialmente en esos largos veranos de juventud, pero también muy vinculado a Tarragona ya que con tan solo un mes de vida vine a vivir con mis padres a Torreforta, un barrio que crearon con el desarrollo de la industria petroquímica, Al llegar mi adolescencia vivimos en los barrios de Sant Pere i Sant Pau y Sant Salvador, y cuando me independicé me fui a vivir al centro de Tarragona.

Ahí empecé a dar mis primeros pasos, en un barrio humilde y trabajador. Vivía en el Barrio del Pilar, pero iba al centro de Tarragona a la Academia Roig a estudiar.

Empecé a bailar a los 8 años de edad, en una Asociación Cultural, La Casa de Andalucía de Tarragona y Provincia, de la mano de Francis Núñez, bailarín reconocido en Tarragona. Más adelante continué formándome en diferentes escuelas de Tarragona. Enseguida empecé a actuar de forma profesional, con 14 años empezaba a impartir clases de sevillanas y bailaba en Hoteles y campings de toda la provincia de Tarragona, con el Ballet de África Aguilar, profesora que también me ayudó mucho. También compaginaba los hoteles con el Ballet Alhambra, con Adelaida Guerrero y Cristian Quesada, tenían también una academia de flamenco en mi barrio donde también aprendí mucho e hice muchas amistades. Me dejo más personas que me ayudaron y de las que aprendi mucho, aunque no las pueda nombrar a todas, me acuerdo de cada una de ellas.

Con 15 años acabé el colegio y me animé a inscribirme en la escuela de hostelería y turismo de Cambrils, donde aprendí a desenvolverme en sus cocinas y salas. Ahí empezó el amor por el turismo. Mas adelante, con 18 años seguí mi formación flamenca en Barcelona en distintas escuelas de flamenco.

Ahí fue donde empecé a dedicarme realmente a este maravilloso arte tan rico como es el flamenco.

A la misma vez, y desde los 16 años, compaginaba mis estudios de flamenco, con el trabajo de herrero, que desarrollé durante varios años trabajando con mi padre en su herrería, donde le ayudaba en lo que podía y aprendía la profesión. Junto a él trabajamos para la Diputación de Tarragona, Consell comarcal y varias instituciones mas. Fue muy interesante para mi esa época, pues con la Diputación, nos íbamos a montar stands de turismo, donde llevábamos a Tarragona por muchas partes de la geografía catalana, española y del extranjero.

¡Entonces llegó el momento de irme a Granada!

Y llegué a la Universidad del flamenco, Los Tablaos. Mi formación principal fue con Adrián Sánchez, un gran maestro granadino, de el aprendi mucho y le agradeceré siempre la ayuda que me brindó . Alli vivi 4 años y trabajé en las famosas cuevas del Sacromonte y en muchos de sus grandes tablaos flamencos.

Francis Núñez (Tarragona), Tato Romero (Tarragona), África Aguilar (Tarragona), Adrían Sánchez (Granada) y Rocío Molina (Sevilla) han sido mis principales maestros. También seguí formándome en cursos y master clases en Madrid y Sevilla con artistas como Farruquito, Belén López, Antonio Canales, El farru, Jesus Carmona, Pedro Córdoba, Alfonso Losa, el Oruco, entre otros…

Danza Corazón es el nombre que he sentido para definir mi propuesta artística, porque pone el corazón en el centro: los sentimientos, la historia, la verdad humana.

En la Danza Corazón la técnica no desaparece, sino que ocupa el lugar que le corresponde: estar al servicio del arte y no al revés.

En un mundo donde cada día se valora más la perfección técnica por encima del mensaje, esta danza elige empezar desde el corazón. El movimiento nace de la emoción auténtica, honestidad y fidelidad,, incluso si no es “correcto” o “perfecto” en el sentido académico.

Ahí radica su belleza: aceptar que el ser humano no es perfecto y abrazar esa imperfección como algo profundamente bello.

La Danza Corazón es una invitación a mirarnos sin máscaras, a bailar nuestra verdad y compartirla con el mundo.